“Hoy dice el periódico / que hay riesgo de granizo en Tomejil / que el Necrópolis pierde en su campo / y estrena el Cerezo la Carmona Film…” Así comenzaba, hace pocos lustros, el popurrí coplero de la comparsa Tío Martinito. Hoy, no hay riesgo de granizo en Tomejil. El club de fútbol Necrópolis no existe, desapareció. Tampoco hay noticias próximas de la Carmona Film. Sin embargo, hay periódico. Tiene carácter mensual, es gratis y se lo llevan a su casa o negocio. No importa que usted haya salido a la compra. El periódico se lo dejan colgado de la aldaba o por donde le quepa (a la puerta se entiende).
Es un periódico extraño, pues no dispone de identificación alguna de responsable, editorial, redactores… salvo una dirección de correo electrónico para contratar publicidad (la pela es la pela). No tengo nada en su contra, ni con el periodista que lo trabaja, y si lo pone en duda, aquí tiene referencia gratuita:
carmonactualidad@gmail.com, por si quiere anunciarse. Estamos en un país libre… de ataduras, salvo las de los caciques de nuevo cuño.
El calificativo de “extraño” no lo escribo por lo insólito o fantasmagórico del periódico, sino porque sólo es noticiable, y en exclusividad, la acción política y el protagonismo del Gobierno Local del Partido Popular. Por deducción, se entiende que el PP es el único beneficiario del susodicho boletín. O, tal vez, sea que el compromiso ideológico de empresa o particular que se preste a tan magna caridad, llegue a la mística mediante la autoflagelación con las pérdidas económicas. Empresarios carajotes quedan pocos, y conservadores, menos. Lo digo porque los periódicos en Carmona -siempre referidos a los de papel, otra cosa son los digitales- han durado lo que la subvención oficial determinó. La única diferencia, entre aquellos y éste, estriba en que la transparencia era manifiesta, y la falta de esta cualidad en el presente deja muchas dudas en el aire. No hace falta poner ejemplos, la hemeroteca y el archivo municipal atestiguan la afirmación.
Como ya conoce, Carmona fue tiempo atrás –referido al pasado siglo y sobre todo al decimonónico- ejemplo de dinamismo intelectual en la faceta periodística. Sólo con el rescate de la presente cabecera de “La Revista” (digital), sus mentores ponen de manifiesto honores de referencia, con especial recuerdo en la sección “Regreso al futuro”; todo un reclamo para enmarcar. Por cierto, no sería descabellado establecer las diferencias entre ambas épocas sobre estudios entre la población de Carmona, a tenor de los datos ofrecidos, hace pocas horas, por el Instituto Nacional de Estadística sobre los niveles educativos de los carmonenses. Esto no quita que, sea de la lejana o de la actual generación, despuntaran y destacan eminencias de las que nos sentimos orgullosos.
No sé si los actuales partidos de la oposición (PSOE e IU) han reparado en lo que, desde mi punto de vista, supone que el único periódico de papel de Carmona les desprecie de tal manera hasta el punto de ignorarlos por completo, como si todavía perdurase aquella Delegación Nacional de Prensa, Propaganda y Radio de época franquista. O si, por el contrario, harán los mismo cuando, llegado el caso, recobren el poder municipal. Sea como fuere, la información local desde la prensa escrita debería encontrar mecanismos distintos a los de la publicidad que emiten con profusión los supermercados para anunciar las ofertas del mes. Ver la foto de un alcalde, desde la portada hasta la página de cierre con álbum incluido, leer a periodistas anónimos, subyugados y etiquetados cual producto caduco, sólo tiene un nombre: Inmoralidad.