Mediodía, tarde y noche hicieron del Viernes Santo carmonense una jornada pletórica de vivencias con luz propia de primavera y de faroles encendidos al paso de los cortejos.
Editado por José Luis Jiménez Pérez (Kuqui) con fotografías del mismo autor, de José Luis Jiménez Pino y con textos de Ana María Jiménez Pino, el librito guión de nuestras cofradías nos acompaña como vanguardia informativa.
El gallo de las negaciones no pasó desapercibido en el conjunto escultórico de la Hermandad de la Columna, centro espiritual de un barrio con estirpe vigilante y judicial.
Quinta Angustia atesora un universo de imágenes entre dos enclaves arrabaleros por excelencia cada Miércoles Santo. La obra de Antonio Eslava mantiene viva el alma del barrio de San Francisco.
La curiosidad de un niño, el empuje costalero, el almenado atardecer, la vigilia musical... hicieron del Postigo un escenario patrimonial en el Martes Santo carmonense.
Lunes Santo carmonense para cruces del medievo y penitentes del crucificado histórico artístico de la Amargura. El gótico atravesó la puerta monumental y se recreó allá abajo en el fontanal de la Alameda.