Mañana míercoles, 19 de agosto, aquel rincón de jornaleros, poetas, estudiantes, aventureros... vuelve al reencuentro bajo la morera del patio para brindar por la vida.
Desde esta mañana, la chiquillería cuenta con una parcela refrescante en el recinto de ocio de Los Villa-Matahaca, donde el alcalde pulsó el interruptor entre el guirigay infantil.
Las obras que abordan estos días la encrucijada de caminos bajo el escarpe del Alcázar, camino de la ermita de Gracia, devuelven imágenes de antaño de un privilegiado lugar.