Con motivo de su participación en el curso 'La interpretación del verso clásico del Siglo de Oro. La voz cantada, la voz hablada', Roberto Quintana, catedrático emérito de Interpretación, ha expuesto, dentro del programa de los Cursos de Verano de la Universidad Pablo de Olavide de Carmona, la situación actual del teatro en Andalucía, en entrevista a Europa Press, según fuentes del la UPO.
En ella hace una contudente afirmación sobre el momento cultural de España en su relación con la política: "La cultura en este país no le interesa ni a la izquierda ni a la derecha, es una ilustre olvidada" ya que la situación actual del teatro "es muy terrible y no es ni por el público ni por los autores ni actores, la crisis que se vive está provocada por las instituciones públicas".
Tras ensalzar el "capital literario del Siglo de Oro, único en el mundo", Quintana opina que en la actualidad a sus 77 años "nunca ha vivido "una historia tan pobre, tan ausente, como la que vive el teatro actualmente y especialmente en Andalucía". Además considera que "el teatro ha desaparecido prácticamente, salvo en el caso de Madrid o de Barcelona, pero en Andalucía el teatro ya no aparece en los medios de comunicación, ni los escritos, ni los hablados, ni los de imagen".
Quintana concreta que la Comunidad Andaluza "tiene un circuito de teatro que está gobernado por la Junta de Andalucía y que desde hace cinco o seis años se viene reduciendo el presupuesto, hasta que este año la reducción ha alcanzado el 84,2% del presupuesto", lo que es para el actor "una burla".
El profesor recordaba que "Sevilla tenía a principios del siglo XX cerca de 60 teatros, al aire libre, cerrados, de verano, solo de verano, de todo el año, y se han ido perdiendo. No quedan teatros, ni hay sitios donde hacer teatro". Sobre el Lope de Vega y el Central de Sevilla, afirmó: "No se busca la creación de espectáculos, ya que programan obras solo para tres días y los espectadores no pueden disfrutar de las pocas obras que se dan, ya que no hay entradas". Por último, lamentó el hecho de que "los actores actualmente no pueden vivir del teatro, por lo que no tienen más remedio que desaparecer de la profesión y buscar otros trabajos, por lo que hay problemas reales de encontrar un reparto adecuado para una obra".