Si el tráfico en Carmona presenta serios problemas en diversos puntos del viario público, el de mayor incidencia en cuanto a negatividad, por su crónica duración es, sin duda alguna, el de la calle San Pedro, aunque el tramo se amplía hasta el Paseo del Estatuto. Son 350 metros de caos diario en una travesía que fue despojada hace tiempo del paso de camiones de gran tonelaje. A pesar de ello y de la disposición de un gran aparcamiento subterráneo, la problemática continúa sin visos de solución y lo que es peor, aumenta con el paso del tiempo en el que afloran nuevas incidencias.
La intersección de hasta seis vías (N-IV, A-380, A-8100, calle González Girón, calle Puerta de Sevilla y calle San Pedro) la hace peligrosa tanto para transeúntes como para automovilistas. Hasta cinco pasos de peatones concentra el enclave, en el que el conductor debe de manejar situaciones excepcionales y un dominio de la normativa sobre preferencias establecidas en el código de circulación. Si a ello le añadimos, la obstrucción casi permanente por parada de autocares de turistas y otros servicios, la gravedad adquiere matices superlativos. Su estrechez para el giro de vehículos largos es otro condicionante. Para el vecino que atraviesa por la acera de San Pedro a Puerta de Sevilla, resulta un punto muy peligroso del que da buena cuenta, como testigo, la reparación continua de la barrera metálica de protección.
Cuando los alrededores de los edificios hospitalarios son de obligado cumplimiento el mantenerlos despejados de la circulación de vehículos, en el geriátrico de San Pedro ocurre todo lo contrario por muchas señales que coloquen en sus proximidades. Un callejón, con única salida y entrada que permanece obstruida de manera casi permanente, es toda una negligencia a tener en cuenta por los responsables de la seguridad en caso de urgencias y desalojo de los residentes.
Es el punto intermedio de la travesía. Cuatro pasos de peatones se concentran en el enclave. La dificultad de visión en las intersecciones, la ocupación de espacios por paradas de vehículos con obstrucciones a diestro y siniestro, la carga y descarga en un aparcamiento no diseñado para este servicio, los giros de vehículos de un carril a otro y el cierre vespertino de la calle La Fuente propician un bloqueo generalizado de máxima incidencia.
Sostiene a su paso el mayor tránsito de peatones al recibir vecinos desde el Real al Arrabal y viceversa. Punto negro donde los haya que acapara multitud de siniestros. El déficit zonal de carga y descarga lleva a numerosas furgonetas a realizar estacionamientos en plena vía, dejando sólo un carril para ambas direcciones. El seto triangular existente en la puerta del Teatro Cerezo, sirve de disposición para aparcamiento breve, lo que hace un estrangulamiento en la vía que impide a los autobuses de línea girar hacia la parada oficial. La reiterada incidencia provoca largas colas en el lugar, deterioro del servicio y contaminación acústica por el recital de claxones.
Con dirección a calle Sevilla, la problemática anteriormente reseñada se produce al intentar los autobuses acceder a su parada. La ocupación de turismos en el aparcamiento reservado da lugar a un bloqueo de todo del tramo al completo, colas e incidentes múltiples a la orden del día. Con dirección a Puerta de Sevilla, lo más reseñable se produce por la inexistencia de parada de autobuses de línea con dirección Córdoba, el cruce con la calle Real y los tres pasos de peatones que cruzan de acera a acera.
El acceso al Paseo desde la calle San Francisco se ve estrangulado por vehículos en carga y descarga a la altura del supermercado allí existente. En sus alrededores, próximos a la calle Enmedio, el bloqueo es total, a los que se añade la actual disposición de contenedores que dificultan visión a los automovilistas y obliga a realizar maniobras extrañas.
La batería de episodios que a diario se producen en la vía arterial de San Pedro tiene unos sufridores cercanos, son los que conocen mejor la problemática y sus posibles soluciones.