Desbordante alegría, jolgorio y animación se dejaban sentir esta mañana en las aulas y dependencias del Centro Municipal “El Alcázar”, sito en uno de los edificios del complejo administrativo de Hytasa, que atienden a personas adultas con discapacidad en situación de dependencias. Es una jornada especial para todos, tanto para los alumnos como para los trabajadores: Se estrena el belén viviente que cada año ofrece a todos los carmonenses como encuentro social y escenario de integración comunitario.
Al frente del equipo humano responsable de la actividad está Rocío Pedrote Guillén, monitora y artista consagrada en Bellas Artes, cuyo trabajo, junto a sus compañeros, comienza meses atrás en todas sus facetas. El diseño, la realización de estructuras y el montaje se compatibiliza con otro tipo de talleres dentro de un amplio contenido en la confección de productos artesanales y trabajos manuales a lo largo del curso.
Para el belén, cuentan además con voluntarios que apoyan una actividad en la que se emplean diferentes materiales de reciclaje (cajas de cartón, periódicos, telas…) todo ello para construir unas escenas bíblicas con el sello tradicional de la tierra.
En cuatro salas, el visitante puede disfrutar de un itinerario que nos traslada a las calles de la histórica Belén, en cuyos rincones se pueden apreciar numerosos detalles artísticos: desde el abrevadero callejero a la jaima árabe, y donde actúan como modelos presenciales los usuarios del Centro Ocupacional. Su trabajo en escena tiene como denominador común, la simpatía. Con una réplica, devolvemos a modo de salutación la sonrisa a la panadera, a la frutera, a la recovera, a pastores -todos en plena faena- y a unos magos de postín bien pertrechados… Y en la última dependencia, un portal en el que la familia del recién nacido mantiene una interpretación admirable.
Los primeros visitantes y más entusiastas han sido los familiares de los protagonistas cuyas emociones han sido la clave en el ambiente del estreno. También se hacía notar la ilusión inaugural en el equipo de trabajo y voluntarios, que trasladaban sentimientos a raudales al recibir felicitaciones por parte del profesorado acompañante de grupos de escolares, que inician la visita con una base didáctica elaborada en los centros escolares. La clave del éxito de la actividad viene dada por el trabajo colectivo y tiene como denominador común un lema: “Todos somos una familia”, concluye Rocío.
Para los interesados en dar respaldo social y disfrutar de unos momentos de convivencia, La Revista le participa que la obra viviente estará abierta a todos los públicos de lunes a viernes, de 10:30 a 13:30 horas hasta el 19 de diciembre.
Reportaje: La Revista