Los sueños en Carmona flotan sobre veleros fantásticos cada año nuevo en un contexto más pagano que religioso. Entre epifanías, magos sobre barcas y columnas tienen atarazana propia con denominación de origen: 'Giraldilla'. Nave que siembra semillas en el corazón del pueblo, entre barcazas se abrazan sueños de niños que sembraron los giraldillos viejos. La leyenda continua con cánones renovados en lo material, pero fiel a la creatividad primitiva con matices carmonenses. Todo está a punto para que zarpen los veleros.
Los artesanos de los sueños se afanan en recrear argumentos que nos recuerdan aquella representación lorquiana dedicada a los niños en la festividad de Reyes. Por la Avenida de la Estación, los títeres se hacen gigantes para conquistar la noche infantil por excelencia y, tan popular, que la marea humana marca la estela escenificada del patrimonio cultural carmonense. Escenas clásicas que se unen a nuevas propuestas de actualidad; una mezcla paradisíaca de emociones, recuerdos y símbolos de las que no adelantamos imágenes por aquello del respeto al estreno.
Al frente de la atarazana giraldilla, el arquitecto creador de la naves de los sueños es el artista Fernando Fernández Goncer. La nave es su segunda casa desde hace veintiseis años. El presente de hoy, la cabalgata de 2026, aporta una novedad en su vertiente costumbrista: la escenificación de una noria. "Es un homenaje a aquellas que abastecieron, desde las huertas, agua a Carmona dándole vida... Nos dieron de comer", apostilla. A pesar de las limitaciones de la batea, la maquinaria rústica reune todos los elementos: pilares, vigas, cangilones... y el burrito. Otras dos carrozas llaman la atención por su rivalidad futbolera permanente. Se trata de encargos sociales por respectivas efemérides, tanto del Betis como del Sevilla. En este caso los balones en el aire serán motivo más que suficiente para unir a ambos planteles con goleada incluida.
Soldadores, pintores, carpinteros... todo un equipo del que Fernando se siente orgulloso del trabajo que realizan de manera constante y altruista. "Nos conocemos y desarrollamos nuestra tarea en buen ambiente. Nos sentimos agusto, que es lo fundamental", subraya. Sobre la integración de la mujer en la estructura organizativa en las tareas constructivas, asegura que "no existe discriminación, cada cual elige las labores que deseen desde pintar, soldar... hasta planificar el vestuario y logística en general". A falta de las últimas pinceladas, el director artístico del corazón de los sueños también expresa su deseo vital para todos los carmonenses: salud.