La estación metereológica visual de Carmona siempre fue la cornisa del Alcázar, desde donde, al margen de datos científicos, los más viejos del lugar exponen sus consideraciones sobre la situación del tiempo. Asomarse a tan balcón privilegiado y observatorio excepcional es todo un espectáculo de la Naturaleza el que ofrece la vega carmonense. Hoy, presentaba una imagen para retener en la retina por el interés en conocer los efectos de un tren de borrascas que, una tras otra, descargan sobre el territorio y a la que acompañan todos los ingredientes de los temporales atlánticos casi olvidados por su infrecuentes visitas.
No obstante, al margen del paisajismo, los efectos del paso de los frentes tienen su repercusión en la agricultura cercana. De ellos trasladamos la opinión de Ramón García, agricultor carmonense y representante de una de las organizaciones más importantes de España (COAG). De entrada, es rotundo en su afirmación "No nos podemos quejar, el agua es mejor que una sequía", aunque matiza sobre la actualidad de los continuos frentes que descargan en nuestras tierras: "Hay daños por la siembra efectuada en los meses de noviembre diciembre, ya que no se ha podido realizar en condiciones idóneas por la climatología y la imposibilidad de trasladarla a otros momentos porque lo impiden las actuales normativas agrícolas".
Esta circunstancia de la continuidad de lluvias ha obligado, según García, a que muchos agricultores hayan decidido no sembrar el trigo y cuya esperanza está en que "haya flexibilidad para poder repetir la siembra de girasol". Sobre el cereal sembrado, señala que no ha tenido normalidad en su crecimiento y desarrollo, por lo que, a corto plazo, su saneamiento será difícil de conseguir y que el cultivo renueve raíces si no hay tregua climatológica. Muchos se han podrido".
La otra cara de los temporales dejan un perfil positivo en la vega y terrazas de Carmona. Por un lado, apunta Ramón García, los pozos registran niveles considerables y en las cuencas altas los embalses recogen índices que no se dieron en el año anterior. Ambas circunstancias, afirma, hacen que "veamos con optimismo el devenir de las plantas de verano", al igual que la repercusión en el ámbito ganadero donde se dispondrá de una importante reserva de pastos. La situación general del campo carmonense en el actual momento climatológico es de normalidad en cuanto a la vega se refiere, dada su singularidad de capas freáticas y los drenajes hacia los arroyos y al río. No obstante, la incidencia pluviométrica constante hace que los arroyos estén desbordados y las veredas intransitable, incluso para los tractores, al igual que en zonas de olivar muchos caminos están afectados de manera importante. Por ello, apunta, que pasados los temporales, la prioridad debe ser el arreglo de caminos agrícolas y los que dan acceso a fincas y viviendas del término municipal.