Cuando aún suenan los ecos del pregón de carnaval en Carmona y las coplas de chirigotas y comparsa por el antiguo foro carmonense, la jornada de ayer, domingo, tuvo un marcado carácter infantil en el mismo escenario pero con una luminosidad distinta y radiante. Un color especial inundó con plenitud Plazarriba, como en los grandes días de fiesta. Don Carnal disfrutó de lo lindo y proclamó a los cuatro vientos que ¡Hay cantera! Guitarras, caja, bombo y letrillas escolares pusieron señas de identidad sin complejos. Las familias se volcaron con la organización para sumarse al éxito de la convocatoria auspiciada por la Asociación Carmonense de Carnaval que dispuso de su correspondiente pregón a cargo de Lucía Álvarez Jiménez, para dar paso a las diversas propuestas creativas para la ocasión.
Sobre el escenario, el futuro del carnaval carmonense mostró su mejor cara con las actuaciones de agrupaciones infantiles en las que ya despuntan voces, arte a raudales y, sobre todo, ingenio en letras y disfraces. Tampoco faltaron actividades lúdicas de entretenimiento y otras relacionadas con el festejo como apuntes para maquillajes y decoración de máscaras.
El centro histórico de Carmona recobró pulso, como hacía tiempo no se recordaba con la irrupción de numerosos disfraces infantiles que, ya en la tarde, lucieron en un pasacalles. Sin duda, la recuperación del casco antiguo para el carnaval infantil ha sido todo un acierto por parte de los responsables del festejo, que podría volver a ser escenario único e incomparable también para el desfile y bailes en próximas ediciones. Apostamos por ello. Ver de nuevo papelillos y serpentinas por el callejero patrimonial es noticia.