La riqueza patrimonial de la iglesia prioral de Santa María de Carmona recobra actualidad con una nueva actuación en el interior del templo en uno de los espacios poco conocidos por la feligresía y visitantes: su órgano, construido hace dos siglos por Antonio Ximénez. La estructura se eleva sobre el coro de la iglesia en singular armonía arquitectónica con todo el conjunto entre, maderas, piedras y tuberías bajo las bóvedas. A lo largo del tiempo recoge diversas intervenciones estructurales como la que se acaba de finalizar en estos días con el objetivo de devolver la sonoridad de antaño.
Genaro Escudero, parroco de Santa María, explica a La Revista que el proyecto de restauración del órgano viene tras la visualización de la pieza instrumental por parte de Jesús Sanpedro, profesor de la especialidad del Conservatorio Superior de Sevilla, que dirige todo el proyecto junto a un equipo de artesanos y la Fundación Alqvimia Musicae. Los trabajos han conseguido -afirma- poner a punto el intrumento musical en afinación, armonización y en la reparación de los elementos deformados que impedían su sonoridad desde hace décadas.
No obstante, Escudero aclaró que uno de sus antecesores al frente de la parroquia, José Antonio Gómez, actuó sobre el órgano en su cadereta; una pieza separada del órgano mayor, que sonó de nuevo en abril de 2004, con motivo de un acto cultural que rescató la partitura "Coplas del glorioso Patrón San Teodomiro", obra musical compuesta en 1887 por el carmonense Rafael González Merchant, interpretada por el organista Emilio Bautista.
Sobre el presupuesto de la rehabilitación del órgano, el párroco prefirió mantener confidencialidad hasta el momento de su puesta en valor definitiva. En este sentido, considera que su trascendencia histórica y patrimonial supone un potencial significativo, sobre todo, para el uso litúrgico para lo que fue creado. Y apostilla: "Con ello, Santa María suena a catedral".