Aún con una mijita de frio y soplando de poniente, Carmona ha vivido, hoy, un anticipo de la entrada de la primavera en dos enclaves bien distintos pero con similar ambiente festivo. Por un lado, la Alameda Alfonso XIII acoge este fin de semana el clásico y tradicional Mercado Medieval que en últimas ediciones amplía período histórico incluyendo a Roma. Así, 'Romadieval' concentra a numeroso público en un bulevar que pone los primeros brotes tempranos de la arboleda sobre tiendas con diversas sugerencias de amplio espectro comercial y escenario teatral.
Como recibimiento, una bailarina de vestimenta árabe y soltura en danza, ejecuta con profesionalidad entre armonioso acordes del viejo Al-Ándalus, una atractiva coreografía oriental con sable en mano. Como telón de fondo, entre aromas de carnes a la brasa, una repostería internacional incita a abrir el apetito. Para ello, no hay distintición entre propuestas gastronómicas; aquí conviven desde las morcillas de Burgos, a los pinchitos morunos, y todos en buena armonía, inclusive se amplia mostrador con kebab y patatas. Más abajo, la sofisticación cárnica ibérica y quesera también tiene su tienda de embutidos con envoltura incluida y denominaciónde origen.
No podían faltar en el mercado arrabalero las especias, cuyo atractivo despiertan el olfato. Llegadas desde las lejanas tierras, compiten con las cercanas como el pimentón de la Vera... y, sorpresa habemus al localizar una buena gavilla de orozuz, como los de antaño que se vendían en canasta ambulante al pie de poyete a la altura del estanque de los peces de colores.
A cuatro pasos, las hierbas medicinales atraen al personal. Las hay para todo, como en botica: para el insomnio, el estreñimiento, la ciática, el lumbago... y, curiosamente, para hemorroides, fístula y fisura anal.
Tras la huella de un fraile con toda su indumentaria, capucha y cíngulo incluido, reconocimos un arsenal de armas de todo tipo, desde las más rústicas a las alimentadas con pólvora, en un ambiente poco propicio para el pacifismo.
Y desde el sillón guerrero a una empalizada a modo de jardín de la muerte. Toda una galería de instrumentos destinados a la ejecución y tortura humana, en las que no faltan ni paneles didácticos para adquirir conocimientos sobre guillotina, garrote vil, horca... Como atractivo sublime, la horrenda exposición se remata con un esqueleto colgado para dejar fiel constancia anatómica, lo que acelera el dar la vuelta y contemplar a la chiquillería disfrutar de los juegos entre los arriates que comienzan a brotar.
Con la misma alegría primaveral, por la mañana, era anunciada con mucho arte, la llegada de la estación tan deseada y floreada. Así, de la mano de la asociación cultural 'Los Alkandoros' y con centro en el enclave de Santa Ana, Juan Ramón Talavera presentaba a José Ricardo García como orador y le daba paso en el estrado para pronunciar el acto de Exaltación de la Primavera. Como viene siendo habitual, desde la irrupción de esta florida celebración, se conoció el cartel de las fiestas primaverales. En la presente edición, el artista Denis Due, nos deja una obra de estilo inconfundible en la que la infinidad de minuciosos detalles ponen de relieve su maestría en el arte urbano.