Mientras que los historiadores se ponen de acuerdo sobre el origen de la celebración de la fiesta de las mayas en Carmona, la peña La Giraldilla continúa con su concurso de las mismas en Plazarriba, que tiene cita, mañana 1º de mayo. Al menos, un centenar de sillitas adornadas con flores silvestres y estampas con imágenes religiosas, serán objeto de lucimiento por parte de la chiquillería.
Quizás el aspecto postulante de las mayas haya caido en desuso, por aquello de la mejora del nivel económico de la infancia, aunque aún hay quienes, sin rubor alguno, piden un chivito para su maya. El ochavo dio paso al chivito, éste se hizo real, perro gordo, peseta... y euro.
Lo cierto es que la tradición continúa al compás de la evolución festiva que no es otra que la celebración de la primavera. Los tránsitos históricos han añadido recientemente otro elemento más al encuentro infantil: los pasos con cruces portados por la cantera costalera. Sin embargo, otro concurso nostálgico se memoriza por los mayores, el que se premiaba la flora en patios abiertos al vecindario con sabor añejo.