El imaginero Antonio Eslava, hijo predilecto de la ciudad
El centro cultural Santa Ana ha vivido, a mediodía de hoy, un acto institucional de carácter honorífico con la celebración de un Pleno de la Corporación Municipal en el que se ha otorgado, por unanimidad y a título póstumo, el nombramiento de Hijo Predilecto, al “inteligente obrero carmonés Antonio Eslava Rubio”. Así calificaba un periodista carmonense allá por 1931, a un joven escultor de veinte años que entregaba unas imágenes salidas de su gubia para la Hermandad de la Quinta Angustia.
Casi un siglo después, el Ayuntamiento carmonense, institución que apoyó por entonces la incipiente formación del artista carpintero, ha rendido hoy honores al que se le considera una de las figuras más destacadas de la imaginería andaluza del siglo XX. Pero el título otorgado tiene un pedestal muy particular, con nombre propio, que ha elevado a Antonio Eslava al universo de unos pocos elegidos. Su nombre, Antonio Bermudo, biógrafo del escultor que es, además, Hermano Mayor de la Hermandad del barrio San Francisco, en cuya capilla descansan los restos del carmonense predilecto.
Bermudo fue contundente en su disertación: “Hay deudas que el tiempo no logra borrar y, hoy, Carmona salda una de las que tenía pendiente”, para a continuación señalar que el recibir el nombramiento de Antonio Eslava “supone un honor difícil de expresar”. Glosó su figura como “hombre de fe, de trabajo silencioso y de hondas convicciones que plasmó el alma de nuestra tierra y de su Semana Santa”.
El biógrafo ensalzó la trayectoria de Eslava de la que apuntó “dio días de gloria a Carmona, con una obra sin fronteras, porque allí donde hay una imagen salida de sus manos, hay también un pedazo de esta ciudad”. Desde su perspectiva cristiana, Bermudo destacó que el artista “supo humanizar lo sagrado sin perder un ápice de respeto, haciendo que quienes se acerquen a sus imágenes no solo las contemplen, sino que recen ante ellas”.
En tono emotivo el dirigente cofrade expresó sentimientos personales hacia el Hijo Predilecto: “Su ausencia física dejó un vacío, pero su presencia es permanente. Cada vez que una de sus imágenes procesiona y recibe una oración o provoca el silencio emocionado, Antonio Eslava sigue vivo entre nosotros”. Con apóstrofe final, Bermudo se dirigía al auditorio para exclamar: “Carmona, maestro Antonio, te proclama Hijo predilecto, tu nombre seguirá latiendo en el corazón de esta tierra que seguirá siendo tuya por los siglos de los siglos”, concluyó.