Los Cursos de Verano de la UPO que se desarrollan en la sede Rosario Valpuesta de Carmona, en su XXIV edición, celebra desde ayer el taller ‘Salud mental y bienestar: herramientas para tu vida diaria’, dirigido por la psicóloga y coach, Gema Sancho Zamora, quien ha explicado que uno de los grandes problemas actuales es que la sociedad ha aprendido a interpretar el malestar emocional como una amenaza que debe eliminarse de inmediato. “Vivimos en una época donde el bienestar se ha convertido en una obligación y cualquier emoción desagradable se percibe como un error”, señala. Sin embargo, advierte de que evitar emociones como la tristeza, el miedo o la frustración solo ofrece alivio a corto plazo y termina reforzando la ansiedad y la sensación de incapacidad para afrontar las dificultades.
Sancho afirma que “La ansiedad es la emoción dominante de este siglo y vivimos en una época donde el bienestar se ha convertido en una obligación y cualquier emoción desagradable se percibe como un error”. Asimismo, alerta sobre el impacto que están teniendo las transformaciones del mercado laboral. La irrupción de la inteligencia artificial, los cambios en las profesiones y la incertidumbre económica han incrementado el miedo a quedarse fuera del mercado de trabajo y la sensación de inseguridad respecto al futuro.
La directora del curso pone de manifiesto su preocupación sobre el llamado “ruido mental”, una sensación de saturación permanente provocada por el exceso de estímulos, preocupaciones y tareas pendientes. Para combatirlo, recomienda reducir primero la activación fisiológica mediante técnicas como la respiración diafragmática y aprender a organizar los pensamientos y prioridades de manera realista. “Cuando calmamos el cuerpo, la mente también recibe el mensaje de que no estamos en peligro”, afirma.
Durante el curso se aborda también la importancia de comprender las emociones en lugar de reprimirlas. Así, Gema Sancho recuerda que todas cumplen una función adaptativa. El miedo actúa como sistema de alerta, la tristeza ayuda a integrar pérdidas y el enfado permite proteger los propios límites. “Uno de los errores más comunes en la gestión emocional es evitar sentir”.