Bajo la atenta vigilancia, tanto policial como familar, un centenar de niños pudieron estrenar sin incidencias la instalación de chorros de agua ubicada en una zona del parque de los Villa-Matahaca, bautizada como Ciudad de los Niños y rotulada de San Juan Bosco.
El acto contó con la presencia de la primera autoridad municipal, que tras unas palabras de bienvenida y exaltación de la plataforma de agua, apretó junto a la chiquillería, previa cuenta atrás de los grandes acontecimientos, el pulsador que abría el circuito, entre compases de reguetón.
A las once de la mañana ya apetecía, con la que estaba cayendo y temperatura el alza, una buena mojada, desde lo alto o desde abajo, proporcionada por los distintos artilugios de chorreo instalados; algo sólo reservado para la clientela infantil. Entre la variedad del divertimento, una cuba con el sello municipal era la preferida entre los bañistas, bajo la que se agolpaban a la espera del chapuzón aéreo. Alguna indicación por megafonía apuntaba la característica del recinto de agua; un circuito cerrado con tiempo límite que se reinicia mediante el pulsador, así como otras pautas de uso personal.
La jornada inaugural del servicio se completa con una serie de actividades dirigida tanto para menores como para adultos; toda una fiesta acuática con música, atracciones y sobre todo, sombra artificial mediante carpas para el ocio familiar y servicios.
En este tipo de instalaciones; una de las claves para un correcto desarrollo de la actividad en el parque, según los técnicos, es el que los niños estén siempre bajo la supervisión de un adulto, y respetar la normativa, como usar calzado apropiado, entre otras de salubridad. Asimismo, las recomendaciones se extienden a los usuarios del propio parque respecto a la compañía de animales, a los que se les indica que éstos tienen su zona delimitada sin acceso a la plataforma acuática.