No es la primera vez que traemos en portada la situación de las grietas que se dejan ver y sentir a lo largo del escarpe Sur de Carmona; sea la que se mueve en el desfiladero del Parador, sea la que se desplaza abajo en la ermita de Gracia, sea la que atraviesa bajo el Picacho hasta la antigua carretera N-IV. Hoy traemos de actualidad a esta última. No por ser más relevante -que todas lo son- sino porque su actual estado entraña un grave peligro para quienes circulen sobre ella para salir o entrar en Carmona.
La grieta, que alcanza ya una dimensión considerable, atraviesa la carretera de un lado al otro de los arcenes, siendo el carril derecho, dirección Carmona, el que presenta mayor peligrosidad por su profundidad y anchura. Sus efectos se hacen notar en los vehículos que ven dañados tanto los neumáticos como su repercusión en la suspensión y dirección.
Los usuarios locales de la vía, conocedores de tales incidencias, maniobran hacia el arcen para evitar incidencias, con el consiguiente riesgo en la maniobra, mientras que los ignorantes de esta situación reciben un fuerte impacto que se deja sentir en la estabilidad del vehículo, sobre todo los de carga y de dos ruedas.
A pesar de que en el tramo de la vía afectada se encuentran dos señales de tráfico de peligrosidad; una por perfil irregular y otra por escalón lateral, la grieta aumenta el riesgo de accidentes y disminuye la seguridad vial de manera considerable.
El historial del trecho de carretera afectada viene de largo, con décadas de contínuas reparaciones superficiales sobre el asfalto, que no abordan el problema geotécnico para solución definitiva. La conservación de esta vía, pertenece, salvo modificaciones administrativas recientes, al Estado, al ser parte de la antigua carretera N-IV, que atravesaba Carmona, antes de la construcción de la autovía A-4 que pasa junto al municipio.
De hecho, a escasos metros de la grieta, junto a la cartelería donde se rotula el nombre de la ciudad, se especifica en otro que, desde ese punto ya se considera "Viario Municipal", por lo que el tramo peligroso queda fuera de su circunscripción.
No obstante, La Revista ha preguntado en dos servicios técnicos del Ayuntamiento carmonense, sobre denuncias de la situación del tramo de carretera afectada y requerimientos a los organismos correspondientes, sin que se disponga ninguna información al respecto, al considerar que están fuera de sus competencias.