Con salida en el Real, itinerario urbano por el arrabal y casco histórico, y llegada al santuario de Gracia, la comitiva de romeros puso estampas tradicionales a lo largo del recorrido. Decenas de caballistas carrujes de tracción nanimal, precedieron a la carrera del Simpecado de la Hermandad de la Virgen de Gracia en su clásica carreta tirada por bueyes. Banda de Música y, a continuación, un trio de carretas con idéntica tirada, fueron las que abrieron el contingente de peregrinos en todo tipo de carruajes a motor acompañados de colectivos sociales. Bajo un sol de justicia, al mediodía, el grueso del cortejo hacia parada protocolaria en la iglesia Prioral de Santa María, en busca del camino de la ermita, dejando atrás imágenes por las que no pasa el tiempo.