Tan sólo una veintena de carmonenses acudieron a la concentracón convocada por Izquierda Unida para reivindicar mejoras en la línea M-124 que, gestionada por la empresa Casal de autobuses, presenta serias deficiencias desde hace años e infinicad de quejas por parte de los usuarios. Una sensación de desánimo reinaba ayer tarde entre los congregados en el Paseo del Estatuto, ante la escasa asistencia, en relación con las denuncias que día a día acumula el servicio que une Carmona con Sevilla capital.
"La gente se queja, padece las deficiencias del servicio público, pero no se une para reivindicar y conseguir mejorarlo", era la frase más insistente entre los congregados. Por parte de los convocantes, los ediles de IU en el Ayuntamiento expusieron su preocupación por el insistente historial deficitario de la empresa Casal: horarios, retrasos, saturación, averías... y un largo etcétera en los que también se ven afectados ciudadanos de las urbanizaciones del término, así como de las localidades de la comarca que enlazan entre sí con el transporte público.
Tanto Isabel Ballesteros como Manuel Barrios coincidieron en señalar la necesidad de "escuchar a la ciudadanía y contar con ella para diseñar soluciones. Y hacer algo más: estar aquí junto a quienes sufren diariamente estas dificultades". Como apunte y llamada de atención para los usuarios expresaron una reflexión: "No queremos que las quejas se queden en una publicación, en una declaración o en una reunión".
Con la meta puesta en conseguir un transporte interurbano digno, fiable, accesible, suficiente y adaptado a las necesidades reales de Carmona, los intervinientes aseguraron que IU seguirá defendiendo esta reivindicación "porque coger un autobús para ir a trabajar, estudiar, acudir al médico o volver a casa no puede convertirse en una incertirdumbre". Tras las concejales, tomaron la palabra algunos de los asistentes que reiteraron la necesidad afrontar el problema entre todos y exigir compromisos y soluciones.